domingo, 3 de julio de 2016

¿Make America “GREAT” again?

El primer ejemplo a analizar es el discurso racista y xenófobo que maneja el candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump. Desde que comenzó su campaña electoral, se dirigió a la población con un tinte racista, y vaya que le ha dado éxito. Aplastó a todos sus contrincantes, haciéndoles retirarse de las primarias republicanas y convirtiéndose en el único candidato a la presidencia por su partido.

Donald Trump adoctrina a sus oyentes para que sigan su ideología y, por supuesto, voten por él. Michel Foucault, en su texto El orden del discurso, habla sobre tres formas de utilización del discurso, una de ellas son los grupos doctrinales. Lo que Trump hace es descrito por Foucault: “Tiende a la difusión; y es por la aprehensión en común de un solo y mismo conjunto de discursos como individuos, tan numerosos como se quiera imaginar, definen sus dependencias recíproca” (Foucault, 2010, p. 26). Las doctrinas son discursos individuales, que son tan numerosos como la persona lo desee, pero estos tienen un solo objetivo, ser masivos.

Donald Trump aprovecha cualquier evento para validar su discurso. Uno de ellos es el caso de la masacre de Orlando, donde un Yihadista entra a un bar Gay y dispara a diestra y siniestra, dejando un resultado de 50 muertos y 53 heridos. Trump en su cuenta de Twitter publicó:

Recorte de pantalla de la cuenta de Twitter de Donald Trump.

Traducción: “Aprecio las felicitaciones por estar en lo correcto con respecto al terrorismo radical islámico. No quiero felicitaciones. Quiero tenacidad y vigilancia. ¡Debemos ser inteligentes!”

Es muy preocupante la cifra de personas que apoyan a Trump. Desde que ocurrió el atentado en Orlando, su porcentaje aumentó con respecto a su contrincante, Hilary Clinton. Según el portal web Panam Post, Trump subió dos puntos porcentuales tras el suceso (Reuters, 2016). Validó el discurso que difundía a través de su cuenta de Twitter con una serie de publicaciones. El de la imagen en la parte superior, donde agradece las felicitaciones recibidas por estar en lo correcto respecto a que los migrantes musulmanes hacen mal a Estados Unidos.

El siguiente video muestra uno de los primeros discursos que dio. Noten como recalca con la palabra “probablemente” (Goutech, 2015) refiriéndose a la migración de medio oriente, como si todos fueran islámicos extremistas.


Trump continúa con su discurso racista y xenófobo. Es cierto, hay grupos extremistas, pero él responsabiliza de los problemas estadounidenses y acusa directamente a todos los que, según él, no son “americanos”. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario